martes, 12 de julio de 2011

CENTRO JUVENTUD CAJATAMBO

LA RESPONSABILIDAD EN EL CENTRO JUVENTUD CAJATAMBO

La       responsabilidad (o la irresponsabilidad) es fácil de detectar en la vida diaria, especialmente en su faceta negativa: la vemos en el gasfitero que no cumplió correctamente su trabajo, en el carpintero que no llegó a colocar la puerta el día que se había comprometido, en el estudiante que tiene bajas calificaciones, en el profesional que no cumplió con su compromiso de trabajo, en los dirigentes que no actúan oportunamente ante las dificultades de un programa a desarrollarse, en los funcionarios de fiesta que confunden las tradiciones o costumbres del pueblo que lo vio nacer.

Planteamos qué es la responsabilidad no es algo tan sencillo, pero un elemento indispensable dentro de la responsabilidad es el cumplir un deber. La responsabilidad es una obligación, ya sea moral o legal, de cumplir con lo que uno se ha comprometido, sea en el hogar, en el centro de estudios, en el centro de trabajo, en la institución para lo cual ha sido elegido o el funcionario de fiesta para respetar las costumbres.

La responsabilidad tiene un efecto directo en otro concepto fundamental: la confianza. Confiamos en aquellas personas que son responsables. Depositamos nuestra fe y lealtad en aquellos que de manera estable cumplen lo que han prometido.

La responsabilidad es un signo de madurez, pues cumplir una obligación de cualquier tipo implica esfuerzo, pero también satisfacción.

¿Por qué es un valor la responsabilidad? Porque gracias a ella, podemos convivir armónicamente en la sociedad, ya sea en la dirigencia, funcionario de fiestas, familiar, profesional o personal.